Este Martes siguiendo el pronóstico de viento Norte y día despejado salimos a pescar dorados. Mucho viento en la mañana y llevandole la contra al pronóstico, tormentoso. Navegamos hasta el Zueco a sacar carnada la que obtuvimos entre amarillos paties y hocicones. Luego apuntamos hacia el banco, buscamos un piso un poco duro y ahí lanzamos las lineas para dorado. Mientras estábamos en la dulce espera intentamos con las bogas, las que había muchísimas y de buen tamaño. Lo increíble, el amigo Leo tirando de fondo y con lombriz clavó una hermosa lisa, que le dió un buen combate.
El dorado apareció, uno sólo clavamos y bastante pequeño, por suerte no se lastimó y sigue nadando. Salió el sol, paró el viento, y regresamos con lluvia... de locos.