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Se nos iba el año y decidimos realizar nuestra última salida del 2007 con una pesca entre amigos. La tripulación estaba compuesta por Nacho, Mati, Ernesto, Mario y quien les escribe. Nos reunimos en la guardería a las 7, y media hora más tarde partimos a bordo del Jabalí Blanco, nuestra embarcación.
La parada obligada para nuestras provisiones y combustible fue como de costumbre en la estación Petrobras de Teresa y Alber. Ya con todo listo partimos hacia el pesquero. El derrotero hacia el pesquero elegido fue: Río Luján, canal Vinculación, río Urión, debido a la gran bajante que se presentó en esa jornada, decidimos no ingresar al arroyo Surubí dada la peligrosidad que éste curso tiene con algunos troncos sumergidos que afloran con aguas bajas. Seguimos camino por el canal Honda para luego desembocar al Paraná de las Palmas. Allí fuimos río abajo hasta la boya 47, 500 y en esta referencia, seguir por la boca falsa hasta llegar a la zona de bancos, donde nos fue imposible acceder por la gran bajante.
A media mañana y con el río en estado estacionario, debimos pescar en lugares más profundos, según nuestros cálculos podríamos ingresar a las zona de bancos alrededor de las 14 hs. La pesca fue muy pobre, algunas bogas pequeñas y medianas, bagres amarillos y blancos, la cosa venía bastante aburrida y pesada a la vez, ya que la temperatura pasaba los 32 grados.
Al mediodía, la mejor idea fue hacer un “parate” para almorzar y refrescarnos en el agua. Consultamos por el canal 72 de VHF y nos informaron que el agua estaba en 0.80 m. creciendo. La decisión fue ir directamente hacia los bancos del Plata, carnada teníamos de sobra, ideales bagres amarillos y boguitas.
Los intentos efectuados fueron tanto a flote como a fondo. Durante la primera media hora siguió todo igual, hasta que la caña de Nacho acusó una gran corrida. Al tensar y clavar en forma enérgica, gigante fue la sorpresa del gran dorado que estábamos por pescar, la batalla demás esta decir, fue fabulosa. Fueron 4 grandes saltos que el pez nos regaló. Ya cerca de la lancha, pudimos reducirlo con el copo. Ocho kilos de dorado! Fotos y alegría. Las caras lo decían todo y aún nos quedaban 4 horas de pesca! Luego llegó la segunda emoción: a los 20 minutos Mati acusó otro gran pique. Al clavar y verlo saltar vimos que se trataba de otro grande. Dicho y hecho, la batalla fue espléndida.
El dorado pesó 6 kg. y no lo podíamos creer. Después de una mañana nula, en tan sólo media hora teníamos en nuestro haber dos excelentes ejemplares... y seguían las fotos!
La jornada estaba más que hecha: 8 y 6 kg. Qué regalo nos había hecho el Río de la Plata!!!
Terminamos la jornada con 3 capturas más pequeñas que fueron devueltas a su medio los portes oscilaron de 1,5 a 2,5 kg. Más que satisfechos emprendimos el regreso hacia Tigre con la reflexión de cuidar el recurso devolviendo las piezas chicas al agua, para preservar los próximos años de pesca.
Equipos utilizados: cañas de 2,10 a 2,40 m., reeles frontales y rotativos, líneas de flote y fondo con anzuelos 6 y 7/0 de buena calidad, carnada exclusivamente bagres amarillos vivos y cabezas de bogas.
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