El día iba a ser óptimo para la pesca según el servicio meteorológico que marcaba vientos del SO y una fuerza de 20 kms. Salimos por el Luján hacia el Río de la Plata y en filamos hacia los bancos de Oyarbide, intentamos hacer la pesca en zonas bajas. Cuando comenzamos el garete estaba la parada de agua para crecer, lo que indicaba que para la pesca era óptimo. y así fue porque al momento de tirar las lineas comenzó la actividad. Primero aparecieron medianitos, pero más tarde ya los de 35 a 40 cms. Era tirar y clavar, con dobletes. Todos los que venían del labio fueron devueltos, porque era un pique incesante. Las carnadas iban todas lo mismo que los colores de bollas. Sacando la ceba para que no se acerquen algunos doradillos que se prendieron, también continuaba el pique de pejes. Cambiamos de lugar dos veces solamente con el ánimo de ver si cambiaban los tamaños y por ahí encontrábamos el pozo de los de 50, pero no, esos salieron 3 en toda la jornada y mezclados con los otros. El viento se había suavizado y la vuelta fue un paseo, Un día espectacular.